Mostrando entradas con la etiqueta tomado prestado. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta tomado prestado. Mostrar todas las entradas

domingo, 16 de mayo de 2010

FLOREAL, 100 AÑOS EN TRES FOLIOS

Me permito la libertad de traer a este blog un relato realizado por Raquel Gómez Castellanos, Concejal del Excmo Ayuntamiento de Puertollano y que ha sido premiado en el certamen "Tu Historia es nuestra Historia" organizado por la Fundación Jaime Vera. Este relato es un homenaje a su padre, nuestro querido y entrañable amigo "el Francés".

La primera vez que entré en la sede del Partido Socialista de mi ciudad, era solo una niña de 14 años, pero no de los de ahora, sino de los de 1984. ¿Por qué decide una niña de 14 años militar en juventudes Socialistas? Tal vez por la imagen en mi memoria de mis padres unos años antes en un mitin. Me recuerdo en aquella amplia explanada abarrotada de gente, subida en un remolque desde el que podía contemplar sus rostros. Desde mi inocencia, no lograba entender el motivo de de su alborozo, ni siquiera que hacían todos allí solo para oír hablar a un hombre. Pero si noté, a pesar de mi corta edad, una ilusión especial en aquellos que le escuchaban; era como si por primera vez en la vida creyeran en el futuro que podía estarse abriendo allí mismo, justo delante de ellos, y eso, con cinco hijos, se convertía en la esperanza de que el mañana fuera nuestro y solo nuestro.

En octubre de 1982 ese hombre se convirtió en presidente del gobierno.

Veinte años después de afiliarme, en octubre de 2004, un Puertollano socialista, una Castilla La Mancha socialista, y por fin, otra vez después de ocho años, una España socialista, veían nacer a Pablo; no hace falta diga a quien debe su nombre y si alguien lo duda aún, dejará de hacerlo al final de mi relato. Desde mi vientre, vivió el nerviosismo de dos elecciones en el colegio electoral, las generales con tres meses de gestación y las europeas con seis; campañas electorales, mítines ¿cómo no iba a llamarse Pablo, si ha mamado de quien siempre mamó socialismo? Sólo me arrepiento de una cosa, no haberme mantenido firme en mi decisión de llamarle Pablo Floreal, qué si parece nombre de culebrón, qué si es una horterada, total, que se quedó con Pablo.

Floreal, que es el octavo mes del calendario republicano francés, es el nombre que en 1933 en Francia, donde tuvieron que emigrar durante la dictadura de Primo de Rivera, mi abuelo le puso a su hijo, que había quedado huérfano de madre en el mismo parto, y el nombre que llevó hasta los 19 años, cuando ya en España, la dictadura y el Juez Abundancia, decidieron que no era un nombre adecuado al Régimen (les parecía un símbolo “rojo”), y se lo cambiaron por el que más se parecía, pero que no era el suyo, Florián, que es como desde entonces se ha llamado mi padre.

Él es el primero en quien pensé cruzando la puerta de entrada de la casa del pueblo en 1984, en su complicada vida, en la pérdida de su madre sin siquiera conocerla, en su traslado a un país desconocido para él, en el que se hablaba un idioma que tantas veces había oído en su casa, pero que no era el que mejor conocía, en cómo todo lo que aconteció en su vida influyó firmemente en sus arraigados ideales socialistas, empezando por aquello que su padre intentó transmitirle a través de su nombre y que quisieron arrebatarle sin éxito: aunque rece Florián en su carné, será Floreal para siempre.

Volver por fin a su país de origen, al de sus padres, para sufrir persecuciones sin sentido, hambre, miseria, hizo que Floreal, con 19 años, quisiera volver a Francia, aunque no pudo conseguirlo, fue arrestado en la frontera y encerrado en una cárcel, como si querer sobrevivir fuera un delito y no una desgracia. No era la primera vez, ya había sido encarcelado unos años antes en la Casa de Baños de Puertollano por robar para comer; para entonces ya estaba solo con sus tres hermanos.

En 1947, la desesperación por no poder sacar adelante a los suyos, la enfermedad que le impedía y le convertía en una carga, hicieron que mi abuelo, aferrándose al corazón de sus hijos, al recuerdo de los que ya le arrebató la vida, y a la firme idea de que seguirían adelante sin el, encontrase el valor para encañonarse con una escopeta, y con un solo movimiento de uno de sus dedos, acabar de golpe con todo el sufrimiento de su vida: la muerte de dos de sus hijos, de su mujer, el hambre, el dolor, la pena, la gran pena de una vida en la que nunca tuvo siquiera la esperanza de que alguien pudiera cambiar su destino, como en aquel mitin de mi recuerdo.

Mi abuelo fue enterrado en el cementerio de Puertollano, pero no en la parte cristiana, había desafiado las leyes de Dios adelantando lo que tarde o temprano habría hecho la tuberculosis. Creemos que el destino y la hipocresía de la religión hicieron que acabase enterrado en la tumba común donde fueron a parar años después los restos de los compañeros fusilados al final de la guerra en nuestra ciudad, con el resto de los enterrados en el cementerio no cristiano. Por eso, cuando cada 13 de junio, aniversario del fusilamiento, acudo con mis compañeros de partido a depositar una corona de flores en esa tumba, no puedo evitar pensar en el abuelo Manuel, en Floreal y en porque fue siempre un socialista convencido, y en mi misma a mis cuarenta años y con veintiséis de militancia a mis espaldas, ¡es toda una vida! Pienso en Pablo y en el esfuerzo y sufrimiento de tanta gente para que él hoy pueda pensar, decidir y vivir en un mundo que no deja de ser complicado, pero que le ofrece todo lo que ellos no tuvieron.

En mi mente, la niña tímida de 14 años vuelve a entrar una y otra vez por aquella puerta, bajo unas siglas que formarían parte de mi vida con tal rotundidad que ya no concebiría vivir sin ellas. El sufrimiento de Manuel no es en balde, y de algún modo siento que Floreal recupera su nombre.

En 1904, justo 100 años antes del nacimiento de mi hijo, Manuel cumplía 5 años, los que hace unos días ha cumplido Pablo, y esto me hace recordar la última frase de mi libro favorito que dice: “porque las estirpes condenadas a vivir cien años de soledad, nunca tendrán un segunda oportunidad sobre la tierra” y que a mí hoy se me antoja de esta manera: porque las estirpes que han vivido cien años de socialismo, siempre tendrán una segunda oportunidad sobre la tierra y yo espero que Pablo sea capaz de aprovecharla.

Raquel Gómez Castellanos

Nota: Esta entrada también será publicada en el blog "Por Pasar el Rato", de Manolo Castaño.


domingo, 15 de noviembre de 2009

La paz es el camino


La orilla Blanca, la orilla negra

. . .

- "He de hacer un alto mi capitán"

- "Sí, que estoy cansado, no puedo más"

- "Alerta cúbrase, al terraplén"

- "Alerta estoy mas cúbrete tú también.

Di, soldado de dónde eres tú"

- "Del país vecino que hay más al sur.

Y por el río pasa la frontera,

la orilla blanca, la orilla negra.

Y sobre el puente veo una bandera,

mas no es la misma que está en mi corazón".

- "De los míos creo no debes ser"

- "Por mi uniforme lo puede ver"

- "No sé, si mis ojos ya están sin luz;

me han herido y tal vez fuiste tú"

- "Triste es el destino, mi capitán,

mientras haya guerras no cambiará ...

y en la colina silba la metralla

la hierba verde está quemada,

y por el río sigue la batalla

nosotros dos ya llegamos al final ...

Tengo que marcharme mi capitán"

- "Voy contigo, no me querrás dejar"

- "No te abandonaré, lo sabes ya,

vivamos juntos para la eternidad ...

Todo ha pasado, hay paz en la frontera,

la orilla blanca, la orilla negra,

pero hay quien llora y se desespera,

gritando un nombre que no responderá ...

- "He de hacer un alto mi capitán..."

jueves, 12 de noviembre de 2009

EL SOLDADO ESPAÑOL




Entre el abundante material que recibo a diario en mi correo electrónico, me ha llegado este soneto. No figuraba el nombre del autor, pero gracias a esto de los internetes he averiguado que fue escrito por el poeta cordobés Antonio Fernández Grilo (1845-1906), del que confieso humildemente no había oído hablar en mi vida.


He querido traerlo aquí, como homenaje a todos los que, dentro y fuera de nuestras fronteras, arriesgan su vida a diario en el cumplimiento de su deber.


EL SOLDADO ESPAÑOL


Curtido por la pólvora que humea,
noble con el amigo y el contrario,
audaz hasta emprender lo temerario,
y más valiente cuanto más pelea.


En rústica mochila que blanquea
lleva su pan, su equipo y su salario,
y al cuello, en el bendito escapulario,
el culto de la Virgen de su aldea.


Semejante al pedazo de metralla
que el cañón a los aires abandona,
sucumbirá ignorado en la batalla;


pero si el triunfo su valor pregona,
para el que lucha, y sufre, y vence y calla...
¿no ha de tener la patria una corona
?

lunes, 13 de julio de 2009

RECORDANDO A NERUDA, POETA DE LA VIDA



Una serie de actividades se llevan a cabo, a partir del 12 de julio, en Chile para celebrar los 105 años del nacimiento del Poeta y Premio Nobel de Literatura, Ricardo Eliécer Neftalí Reyes Basoalto, mundialmente conocido como Pablo Neruda, nacido el 12 de julio de 1904 en la localidad de Parral, 342 kilómetros al sur de la capital chilena, y fallecido en Santiago el 23 de septiembre de 1973, habiendo recibido el nóbel dos años antes.


Está considerado uno de los mayores y más influyentes de su siglo, de quien Gabriel García Márquez dijo que era "el más grande poeta del siglo XX en cualquier idioma" y Harold Bloom, crítico y teórico literario estadounidense, que “ningún poeta del hemisferio occidental de nuestro siglo admite comparación con él”.

Poeta de la vida, poeta idóneo para los no iniciados, parece contarnos que la poesía es todo menos artificio y engaño. Es, simple y llanamente, vida cualquiera: así de hermosa.

He aquí una bellísima muestra.

“VEINTE POEMAS DE AMOR Y UNA CANCIÓN DESESPERADA”

Poema 06... Te recuerdo como eras en el último otoño...

Te recuerdo como eras en el último otoño.
Eras la boina gris y el corazón en calma.
En tus ojos peleaban las llamas del crepúsculo.
Y las hojas caían en el agua de tu alma.

Apegada a mis brazos como una enredadera,
las hojas recogían tu voz lenta y en calma.
Hoguera de estupor en que mi sed ardía.
Dulce jacinto azul torcido sobre mi alma.

Siento viajar tus ojos y es distante el otoño:
boina gris, voz de pájaro y corazón de casa
hacia donde emigraban mis profundos anhelos
y caían mis besos alegres como brasas.

Cielo desde un navío. Campo desde los cerros.
Tu recuerdo es de luz, de humo, de estanque en calma!
Más allá de tus ojos ardían los crepúsculos.
Hojas secas de otoño giraban en tu alma.

Poema 20... Puedo escribir los versos más tristes está noche...

Puedo escribir los versos más tristes está noche.
Escribir, por ejemplo: «La noche está estrellada,
y tiritan, azules, los astros, a lo lejos».

El viento de la noche gira en el cielo y canta.

Puedo escribir los versos más tristes esta noche.
Yo la quise, y a veces ella también me quiso.

En las noches como ésta la tuve entre mis brazos.
La besé tantas veces bajo el cielo infinito.

Ella me quiso, a veces yo también la quería.
Cómo no haber amado sus grandes ojos fijos.

Puedo escribir los versos más tristes esta noche.
Pensar que no la tengo. Sentir que la he perdido.

Oír la noche inmensa, más inmensa sin ella.
Y el verso cae al alma como al pasto el rocío.

Qué importa que mi amor no pudiera guardarla.
La noche está estrellada y ella no está conmigo.

Eso es todo. A lo lejos alguien canta. A lo lejos.
Mi alma no se contenta con haberla perdido.

Como para acercarla mi mirada la busca.
Mi corazón la busca, y ella no está conmigo.

La misma noche que hace blanquear los mismos árboles.
Nosotros, los de entonces, ya no somos los mismos.

Ya no la quiero, es cierto, pero cuánto la quise.
Mi voz buscaba el viento para tocar su oído.

De otro. Será de otro. Como antes de mis besos.
Su voz, su cuerpo claro. Sus ojos infinitos.

Ya no la quiero, es cierto, pero tal vez la quiero.
Es tan corto el amor, y es tan largo el olvido.

Porque en noches como esta la tuve entre mis brazos,
mi alma no se contenta con haberla perdido.

Aunque éste sea el último dolor que ella me causa,
y éstos sean los últimos versos que yo le escribo.


.


viernes, 3 de julio de 2009

Eufemismos ...




y lenguaje políticamente correcto

Eufemismo son palabras o frases que sustituyen a otras consideradas como vulgares, de mal gusto, ofensivas, rudas, groseras o malsonantes

El lenguaje políticamente correcto es una extensión del eufemismo. Se inventó a finales del siglo XX. El objetivo es la no discriminación de sexos y razas, ya sea en cuanto a las palabras como en cuanto a las actitudes hacia personas, situaciones o entidades.

Abogado y abogada; fiscal y fiscala, médico y médica o concejal y concejala. Los niños de la clase pasan a ser los niños y niñas de la clase o el A.P.A. (Asociaciones de Padres de Alumnos) pasa a ser A.M.P.A. (Asociaciones de Madres y Padres de Alumnos/as).

En su mayor apogeo no era raro leer escritos con: “Distinguidos/as padres/madres: Convocamos la reunión para hablar juntos/as de nuestros/as hijos/as…”

En la actualidad ha surgido la utilización del símbolo “@” como sustitutivo del género al simbolizar la “a” y la “o” en una sola grafía. Da un toque de modernidad y obvia el engorro de la repetición de letras y palabras.

Algunos eufemismos

  • Acompañante por pareja
  • Anciano, o de la tercera edad, por viejo,
  • Brazo armado por organización terrorista
  • Cálido por caliente
  • Centro psiquiátrico por manicomio
  • Colaborador/-a por trabajador/a
  • Crecimiento negativo por decrecimiento
  • Daños colaterales por víctimas civiles
  • Desvincular despedir (de un trabajo)
  • Empleada del hogar por sirvienta o criada
  • Encinta por preñada, embarazada
  • Establecimiento penitenciario o unidad de internamiento por cárcel
  • Etnia por raza
  • Funcionario de prisiones por carcelero
  • Geriátrico o residencia para la tercera edad por asilo
  • Hombre de color por hombre de raza negra
  • Inodoro por retrete
  • Interno por preso o recluso
  • Interrupción del embarazo por aborto
  • Intervención militar por guerra
  • Material para adultos por pornografía
  • Métodos de persuasión por tortura
  • Miembro viril por pene
  • Movimiento táctico hacia la retaguardia por retirada
  • Necesitado por pobre
  • Neutralizar por asesinar
  • Niveles por precios
  • Invidente por ciego
  • País del tercer mundo por país subdesarrollado
  • Paciente por enfermo
  • Persona con capacidades diferentes por discapacitado
  • Pasar a mejor vida, expirar por morir
  • Pronunciamiento militar por golpe de estado
  • Persona con sobrepeso o robusto por gordo/a u obeso/a
  • Los sin techo por vagabundos
  • Tránsito intestinal por defecar

Otras veces utilizamos como eufemismos palabras del inglés o de otro idioma:

  • Affair por relación extramarital
  • Business por negocios, asuntos privados
  • Gap falla, laguna de conocimiento, brecha
  • Gay por homosexual
  • Handicap por inconveniente, minusvalía





martes, 30 de junio de 2009

Los Celtas Cortos: Modelo de ataque pirata.

Todo pirata que se precie tiene un ejemplo o modelo que le sirve de Pigmalión. En mi caso, y como buen pirata que soy, andaba buscando a alguien a quien imitar caso de asaltar alguna costa del pantano (siento una especial predilección por Flor de Ribera, aprovechando, eso sí, que haya alguien merendando, para que el botín resulte algo más suculento).

En ello estaba cuando me vino a la memoria una chirigota gaditana a la que le tengo algo de manía, debido a que ganó la final del Falla en los Carnavales de 1981, cuando sin lugar a ninguna duda quien mereció la victoria aquel año, ya que marcó un hito en la modernización y puesta en escena de las chirigotas, fue "Los pollitos mi compare".

El caso es que la chirigota en cuestión, llamada "Los Celtas Cortos", tiene un pasodoble que explica casi al pie de la letra como tiene que llevarse a cabo una buena incursión pirata, particularmente si ésta se produce en las costas del Montoro.

Dice así:

La otra noche yo soñaba
que libraba una batalla
en un castillo-fortaleza,
y de un tajo le cortaba
con el filo de mi espada
al enemigo la cabeza.

Soñé que conquistaba en el ataque
un arca con muchísimo dinero;
también yo me llevé siete almanaques
y las colillas de los ceniceros.

Catorce candelabros y un lebrillo
lleno de piriñaca con atún,
dos latas que contenían carne membrillo
tres palancanas y diez cajas de betún.

Nos batimo en retirada llenos de gloria,
y repartimo entre todos nuestro botín,
brindamos muy satisfechos por la victoria,
y nos sentimos dichosos, contentos y muy felíz.

Cuando más a gusto estaba sentí de pronto
en mis partes delicadas un gran dolor;
y me grito mi parienta, con la cara descompuesta:
"Te voy a estrujar los güevos porque soñanado
tu me has pegao un gran palizón".

Seguidores

Etiquetas